TIJUANA. – Autoridades señalan que la calma regreso a Tijuana luego del incendio de vehículos perpetrado por presuntamente carteles, el pasado fin de semana que calificaron como actos de terrorismo.
Pero la clama aún no llegó para las personas afectadas que a punta de pistola los bajaron de sus autos, así lo señaló una mujer cuya hija fue víctima de criminales.
“Mi hija estaba en el puente del El Chaparral y de un de repente llegaron dos individuos por un lado del carrito y con pistolas le dijeron bájense del carro, a punta de pistola ¿quién no se baja? Se iba a llevar el celular y los maleantes le dijeron que lo dejara ahí, el celular está en la plaza de la tecnología, le cambiaron el chip y ya no lo pudieron localizar”.
La mujer que prefirió el anonimato aseguró que a su hija le robó su auto para prenderle fuego en el puente El Chaparral, sin embargo, fue utilizado para bloquear una avenida, la unidad fue localizada cercana al lugar donde incendiaron una Calafia, dice que fue a pedir apoyo, pero no ha recibido ayuda del gobierno.
“Mi hermana vio la noticia en la televisión que la presidencia municipal les iba ayuda a los afectados, y vengo y la que están en la oficina de la presidencia y me dijo para que quiere ayuda”, dijo.
Mientras que en Tijuana llegó la calma, en contraparte en Ensenada fueron incendiados cinco vehículos, lo que generó miedo en la población, para el alcalde Armando Ayala consideró que eran actos de réplica de la población y que son aislados.
“Del lunes para el martes se registran 5 incidentes, que los últimos 5 son de autos abandonados en diferentes zonas o colonias del municipio, nosotros consideramos que ya son realizadas, ya la gente también está provocando ese tipo de actos para replicar estos hechos violentos que hubo en el Estado, con un plan perverso, con intenciones malignas de desestabilizar los 3 órdenes de gobierno”, según Ayala.
Desde el viernes a la fecha se contabilizaron el incendio de 41 vehículos en Baja California, sin embargo, aún no han dado un recuento de los daños por el narcoterrorismo registrado en la entidad, un hecho nunca antes visto.